Compi, seguro que te suena esta frase: “Comer sano es caro».
Muchas personas la utilizan como escudo para no iniciar un cambio de hábitos. Hablar de comer sano a menudo genera un debate inevitable: ¿es realmente más caro mantener una dieta equilibrada?
Aunque esta idea está muy extendida, la realidad es más compleja y depende de varios factores como la planificación, las elecciones alimenticias y los hábitos de compra, entre otros…
¡Y aquí entramos nosotras, las nutricionistas!
Nuestra misión es clara: desmitificar la creencia de que es necesario gastar mucho dinero para llevar una dieta equilibrada. O… ¿acaso sí?
Empecemos por el principio… ¿a qué estamos llamando hoy en día “comer sano” ?
Si con “comer sano” nos referimos a consumir alimentos o productos marcados como “orgánicos”, “ecológicos”, “sin gluten”, “light o bajo en calorías”… Déjanos decirte que sí, estamos hablando de productos caros.
Sin embargo, la verdadera cuestión es que lo que nuestros pacientes pueden entender por “sano” no siempre lo es. Esto puede variar según las necesidades de cada persona o paciente.
Una vez entendido este punto, podemos continuar …
El mito de que comer saludable es más caro
Llevar una dieta equilibrada no tiene por qué ser más caro, en realidad con un mismo presupuesto se puede realizar un tipo de compra u otra, pero no solo depende del presupuesto, aquí entran en juego factores sociales como el nivel educativo, la cultura y la consciencia sobre alimentación.
Tienes que tener en cuenta que la educación a veces es la puerta que lleva a ser consciente de lo que supone una alimentación equilibrada, por lo que en estos casos puedes centrarte primero en recomendaciones para: la lista de la compra, planificación semanal de menús y recetas de aprovechamiento.
Aliados para una compra más económica
La lista de la compra es una herramienta muy útil para que el paciente organice su menú y su presupuesto sin caer en la improvisación constante. Además se ahorrará tiempo en el súper, dinero y optimizará el tiempo de cocina.
¿Quién no quiere ahorrar tiempo, dinero y comer bien?
Puedes sugerirle, además, algunos de estos consejos:
- Priorizar la compra de alimentos frescos y de temporada.
- Comprar legumbres en seco para consumirlas al menos 3 veces a la semana.
- Comprar cereales integrales, si es posible a granel.
- Utilizar aceite de oliva virgen como fuente de grasa principal.
Para trabajar esto te pueden ser de mucha ayuda recursos como:
- <<Alimentos de temporada>>
- <<Listado de comidas>>
- <<My FOOD ideas>>
- <<Cesta de la compra saludable>>
- <<Me voy al súper>>
- <<El potenciador de compra>>
Planifica tu menú semanal
La planificación puede ser clave para ahorrar, garantizar una alimentación balanceada y evitar el desperdicio alimentario.
Como nutricionista, puedes recomendar a tus pacientes una serie de pasos que le ayudarán en la planificación. Aquí tienes un ejemplo:
- Revisión de despensa y frigorífico
- Creación de un menú semanal
- Equilibrio y variedad
- Recetas sencillas y completas
- Aprovechar las sobras y recrear nuevos platos
Y si necesitas trabajar este tema en tu consulta, recuerda que puedes ayudarte de herramientas como <<Planificador semanal del menú>>, disponible en Nools nada más entrar.
¿Cómo sería tener las herramientas ya listas para estos pacientes?
Como sabemos que esta temática requiere de una gran número de recursos para emplear en consulta, NOOLS te prepara todo lo que necesitas para que en consulta solo tengas que escuchar y atender a tus pacientes sin tener que pensar en nada más.
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Te estamos esperando
Un fuerte abrazo.
Equipo NOOLS

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