El «picoteo» es una práctica cotidiana para muchas personas, a menudo cargada de connotaciones negativas en torno a la alimentación.
Es un tema recurrente en consulta. A veces oímos “yo picoteo por ansiedad”, “yo picoteo por hambre”, “yo picoteo por aburrimiento”, etc.
Pero también seguimos escuchando a profesionales decir “hay que evitar el picoteo”, y aunque entendemos su visión, no la compartimos.
Tenemos que entender (y aprender) que muchas de estas argumentaciones por parte de los pacientes provienen de un sentimiento de culpa que intentan sopesar mediante estos argumentos. Por lo que como buen profesional, toca ser empático y tratar este tema de forma respetuosa y sin juicios, de manera que lo importante será entender, analizar y si es necesario transformarlo en algo más consciente y alineado a las necesidades del paciente.
Comprende el picoteo sin prejuicios
Una buena manera de comenzar a tratar este tema es validando el picoteo, entendiendo que, en ocasiones, puede representar un momento de placer.
El problema empieza cuando detectamos patrones que nos indican que el picoteo se convierte en una respuesta automática a emociones como el estrés, la ansiedad o el aburrimiento, o cuando desplaza otras formas de autocuidado y alimentación equilibrada.
En estos casos, es importante trabajar junto al paciente para identificar los disparadores y explorar alternativas que se alineen con sus objetivos.
Además, si un paciente llega a ti haciendo referencia a esta práctica, es fundamental entender qué lo motiva (en este punto necesitamos el apoyo de un equipo de psicología).
Dentro de nuestro área de trabajo, podemos empezar a trabajarlo con una frase como “el picoteo no es algo incorrecto, de hecho es algo muy común que a veces nuestro cuerpo nos pide por simple disfrute,centrémonos en cómo lo vives tú”.
Una vez establecido un ambiente seguro y de confianza puedes hacerle preguntas para analizar su contexto y entenderlo mejor.
¿Con qué frecuencia picoteas?
¿En qué momentos del día?
¿Qué alimentos escoges?
¿Cómo te sientes antes, durante y después de tomar esa comida?
¿Identificas hambre fisiológica u otro tipo de necesidad?
Puedes ayudarte de algunas de las herramientas de NOOLS:
- <<Need Connect>>
- <<Escala de Alimentación Intuitiva>>
- <<Rueda del comer emocional>>
- <<HAMBREdad>>
- <<Mis tipos de hambre>>
¡Recuerda que es importante validar y atender el hambre emocional con compasión!, por lo que en el caso de que el picoteo fuera derivado de hambre emocional, validamos esa herramienta y le hacemos saber que no es la única, según el momento podemos recurrir a esa u otras también funcionales
El picoteo a veces es una señal…
En ocasiones, el picoteo puede ser una respuesta a que no se está comiendo suficiente o de manera equilibrada en las comidas principales. Si es así, analiza su patrón dietético para recomendar opciones más saciantes.
Estrategia práctica para trabajar el picoteo en consulta: la alimentación consciente
La alimentación consciente puede ser una herramienta útil para escuchar al cuerpo y las señales que este nos da en distintas ocasiones.
Para facilitar que nuestros pacientes tomen conciencia y logren una conexión con su cuerpo, podemos proponerles el siguiente ejercicio:
- Antes de picar algo, tómate un momento para respirar y preguntarte: ¿Qué necesito en este momento? ¿Tengo hambre, necesito comunicar algo, necesito compañía, consuelo?
- Si decides comer, hazlo con atención: observa el alimento, su aroma, su textura, su sabor…
- Pregúntate después: ¿Cómo me siento ahora?
Puedes practicarla en tu consulta con los recursos: <<Alimentación Intuitiva>>, <<Comer consciente>> o <<Escala de Alimentación Intuitiva>>.
Desarma la culpa y fomenta la flexibilidad
¡No olvides que cada persona y situación es única!
Para algunos será conveniente tener opciones de snacks a mano, mientras que otros necesitarán trabajar primero en sus emociones o en liberarse de la culpa asociada al picoteo. Asegúrate de adaptar tus recomendaciones a sus necesidades y contexto.
Para finalizar puedes regalarles estas frases (no te olvides nunca de la importancia e impacto del lenguaje y de intentar fomentar una relación positiva con cualquier alimento):
- Picotear no es algo malo.
- El cuerpo nos pide diferentes alimentos según nuestro momento y día, escúchalo y atiendelo.
- El picoteo es funcional y nos da señales que debemos atender.
El picoteo no tiene por qué ser el enemigo; puede convertirse en una herramienta de autocuidado y bienestar si aprendemos a entenderlo y adaptarlo a las necesidades individuales. ¡El cambio comienza en consulta!
¿Y si todo esto pudieras emplearlo en consulta con un solo click?
En NOOLS somos conscientes de todo el esfuerzo que requiere tratar temas controvertidos en consulta desde el amor y el cuidado, por ello preparamos todas nuestras herramientas con el tacto y la delicadeza que los pacientes merecen.
Con NOOLS te facilitamos todas las herramientas para que tratar estos temas en consulta sea un camino llevadero y placentero.
¡Únete a nosotras y verás como tus sesiones empiezan a transformarse!
Te esperamos con los brazos abiertos.
Un abrazo.
Equipo NOOLS

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