El tiempo es un recurso limitado, especialmente para las familias modernas que están en constante movimiento.
Entre el trabajo, la escuela, las actividades extraescolares y un sinfín de tareas diarias, la idea de planificar y preparar comidas saludables puede parecer todo un reto.
Como nutricionistas, sabemos que es posible combinar rapidez y alimentación saludable, sin tener que sacrificar el sabor ni la salud.
¿Cómo?
Con un poco de planificación, creatividad y algunos trucos que queremos compartir hoy contigo.
Secretos para crear comidas rápidas y nutritivas
Cuando pasamos consulta a familias, la realidad que nos encontramos es que muchas de ellas recurren a opciones rápidas, pero no siempre saludables, debido tanto a la falta de tiempo como de ideas.
2 problemas a los que vamos a intentar darle solución… A continuación, te dejamos nuestras estrategias favoritas para ello:
- Planificación inteligente: Ponte en situación: Llegas a casa después de un día largo y te hacen (o te haces) la pregunta que menos te apetece escuchar: “¿Qué hay hoy para cenar?».
La última cosa que uno/a quiere en ese momento es pasar horas en la cocina.
¿Qué tal si ayudamos a nuestros pacientes a planificar algunas comidas base durante el fin de semana para evitar esto?
Introducirles el concepto de Batch Cooking puede ser buena opción.
Y tenemos las mejores herramientas para ponerlo en práctica; en NOOLS encontrarás los recursos <<Batch Cooking>> y <<La cocina express>>.
Además, en estos casos, podemos jugar con comidas ya preparadas.
Sí, sí… nos referimos a las “sobras”, aunque preferimos llamarlo cocina de aprovechamiento 🙂
Las recetas que pueden transformarse en diferentes platos son oro puro, y pueden ayudar a nuestros pacientes a salir del paso.
Un buen ejemplo es un salteado de verduras y pollo: hoy puede ser la cena con un poco de arroz, y mañana puede convertirse en el relleno de unos wraps deliciosos para el almuerzo. - El mejor aliado: ¿Quién dijo que la comida congelada tiene que ser sinónimo de poco saludable? Por favor, rompamos ya con ese mito.
Sugerir que congelen productos frescos, porciones de salsas caseras, sopas o caldos o incluso vegetales precortados puede salvarlos esos días en los que «no dan para más”.
Eso sí, estas sugerencias deben ir acompañadas de indicaciones sobre cómo ordenar, congelar y descongelar correctamente los alimentos, siguiendo pautas de higiene y seguridad alimentaria. - Cocina en equipo: Involucra a toda la familia. Cocinar es una actividad divertida y educativa que tus pacientes pueden aprovechar para pasar tiempo de calidad en familia.
Que los niños participen en el cocinado de sus platos aumenta la probabilidad de que disfruten de lo que están comiendo y se muestren más abiertos a probar nuevos alimentos.
Y cuando te digan «Es que no tengo tiempo…»
Sigue estos pasos:
- No se lo cuestiones.
- Refleja su preocupación: te gustaría tener más tiempo para cuidar tu alimentación.
- Anímalos a reflexionar sobre el tiempo que dedica al día a cada acción y/o tarea.
- Ayúdales a organizar sus acciones según su tiempo y prioridades. Las herramientas de NOOLS <<Ladrones de tiempo>> y <<El reloj de la salud>> pueden ayudarte con esto.
- Enséñales a comer saludable ahorrando tiempo con recursos como <<Healthy fast food>> o <<Listado de comidas>>.
Es importante darse cuenta de en qué invertimos nuestro tiempo. Todos tenemos el mismo. Pero a veces no somos conscientes de cómo pequeñas acciones diarias pueden impactar enormemente en la salud y bienestar.
Guiar a estas familias para que hagan de la alimentación saludable una prioridad es una de nuestras tareas como dietistas y dietistas-nutricionistas; y si además les enseñamos cómo mejorar su gestión del tiempo para que sus días sean más saludables, mejor que mejor.
Al final del día, una alimentación rica, variada y equilibrada es una inversión en la salud a largo plazo.
Equipo NOOLS
Griselda, María Neira y María Hidalgo

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