Si te decimos “Ludwig Feuerbach” probablemente no te suene, pero estamos seguras que sí recuerdes haber escuchado (y usado) esta frase: “somos lo que comemos”.
Ludwig Feuerbach, filósofo y antropólogo alemán, la incluyó en su escrito “Enseñanza de la alimentación” y se ha llegado a convertir en un mantra para algunos nutricionistas.
Y es que esta frase, tan repetida, encierra una verdad profunda que va más allá del cuerpo físico. No solo lo que comemos construye nuestros músculos y huesos, también moldea nuestra energía, nuestro estado de ánimo y hasta la manera en que pensamos. Nuestro cerebro, que por sí solo consume cerca del 20% de la energía que producimos, necesita nutrientes de calidad para funcionar correctamente.
Así como cuidas la alimentación de tus pacientes para mantenerlos fuertes, llenos de energía y saludables, también es importante pensar en cómo alimentar su mente:
Una dieta rica en alimentos frescos, integrales y variados puede marcar una gran diferencia en la concentración, la memoria y el estado de ánimo. Porque, al final, esa frase de Feuerbach no es solo una reflexión filosófica: es una invitación diaria a observar qué elegimos comer y cómo eso se refleja en nuestra salud mental.
Cuidar la alimentación también es una forma de cuidar los pensamientos, las emociones y el equilibrio interior.
¿Qué nutrientes esenciales son importantes para una mente en buen estado?
Varios estudios científicos han determinado que el magnesio y las vitaminas del complejo B tienen efectos positivos en la prevención y mejoras del estrés, la ansiedad y la depresión. Otros estudios incluyen en este grupo de nutrientes beneficiosos para la salud mental la vitamina D y los probióticos.
Puedes ampliar más información sobre los nutrientes fundamentales para mantener un estado mental saludable consultando el Protocolo Advanced sobre Nutrición y Depresión de Nools.
¿Y qué efecto tienen los nutrientes mencionados?
- EL MAGNESIO: Se han estudiado los efectos beneficiosos del magnesio para prevención y disminución de la ansiedad y los síntomas relacionados con el estrés (Boyle et al., 2017)1.
- LA VITAMINA D: Varios estudios han demostrado que la deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo de depresión en mayor índice en personas de edad avanzada. La vitamina D potencia la expresión del triptófano que es una enzima esencial para la síntesis de serotonina. La serotonina, es el neurotransmisor más importante para la regulación del estado de ánimo, su disminución se asocia con una mayor incidencia de depresión y ansiedad. (Lismont et al., 2020)2. (Mo, H., Zhang, J. et al., 2023)3
- EL COMPLEJO VITAMÍNICO B: En ensayos realizados se ha observado que la combinación de magnesio y vitamina B6 generó mejoras en los participantes que reportaron un estrés intenso (Noah, L., et al. 2020). (Eberlin, M. 2021). Ahora vamos a destacar la vitamina B12, las concentraciones séricas bajas de esta vitamina se asocian con el desarrollo de síntomas depresivos (Laird et al., 2021). (Penninx et al., 2000, en ancianos su deficiencia se asocia con el riesgo de demencia (Goebels & Soyka, 2000) y se ha estudiado que su deficiencia grave puede causar síntomas psicóticos agudos como: apatía, dificultad para concentrarse, alucinaciones y paranoia (Sahoo, Dyuthy, & Sahu, 2024). (Blom, 2024)
- LOS PROBIÓTICOS: ¿Has oído hablar del “eje intestino-cerebro»?. El microbioma intestinal forma un eje en el que los diversos microbios que viven en el intestino envían y reciben señales hacia y desde el sistema nervioso central, creando una interacción, contribuye a la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina. A continuación, puedes consultar varios estudios por profesionales de la salud que sustentan esta teoría sobre las llamadas “bacterias buenas”, que sirven para alterar la distribución de la microbiota y mejorar la depresión, la respuesta al estrés y la ansiedad, la disfunción cognitiva y la esquizofrenia.:
- Efecto terapéutico de los probióticos como tratamiento coadyuvante para el trastorno depresivo mayor. Este estudio encontró que los probióticos tienen un efecto positivo en la mejora de los síntomas depresivos, mostrando que pueden actuar como un tratamiento coadyuvante efectivo en el trastorno depresivo mayor. Se sugiere que los probióticos pueden mejorar la microbiota intestinal, lo que a su vez tiene un impacto positivo en la regulación emocional y la depresión (Huang et al., 2021).
- Los efectos de los probióticos sobre los síntomas depresivos en humanos: una revisión sistemática. La revisión sistemática encontró que los probióticos pueden tener un impacto beneficioso en la reducción de los síntomas depresivos en humanos, especialmente cuando se administran durante períodos prolongados. Los resultados indican que las cepas específicas de probióticos pueden ser útiles para modular la respuesta inflamatoria y mejorar el equilibrio microbiológico intestinal, lo cual podría mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas depresivos (Nguyen et al., 2020).
- Los probióticos reducen el estado de ánimo negativo con el tiempo: el valor de los autoinformes diarios para detectar efectos. Este estudio destaca la importancia de los autoinformes diarios para evaluar los efectos de los probióticos sobre el estado de ánimo. Los resultados indican que la suplementación con probióticos puede llevar a una reducción gradual del estado de ánimo negativo, con efectos más pronunciados con el tiempo, especialmente en individuos con niveles elevados de ansiedad o depresión (Sanders et al., 2021).
- Efecto de la suplementación con probióticos sobre los síntomas de la esquizofrenia y su asociación con el funcionamiento gastrointestinal: un ensayo aleatorizado y controlado con placebo. Este ensayo aleatorizado y controlado con placebo exploró cómo los probióticos podrían influir en los síntomas de la esquizofrenia. Los resultados mostraron que los probióticos no solo mejoraron los síntomas gastrointestinales, sino que también tuvieron un efecto beneficioso en los síntomas psiquiátricos, incluyendo la reducción de la severidad de los síntomas psicóticos y mejoras en la funcionalidad cognitiva (Dickerson et al., 2014).
En NOOLS, contamos con una herramienta con la que trabajar con nuestros pacientes conceptos relacionados con la salud de la microbiota. ¡Revisa P-Bióticos!
- Efecto terapéutico de los probióticos como tratamiento coadyuvante para el trastorno depresivo mayor. Este estudio encontró que los probióticos tienen un efecto positivo en la mejora de los síntomas depresivos, mostrando que pueden actuar como un tratamiento coadyuvante efectivo en el trastorno depresivo mayor. Se sugiere que los probióticos pueden mejorar la microbiota intestinal, lo que a su vez tiene un impacto positivo en la regulación emocional y la depresión (Huang et al., 2021).
En palabras simples… ¿qué alimentos contribuyen a nuestro bienestar mental?
1. Frutas y verduras: Ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales
2. Pescados grasos (o pescados azules): Contienen omega-3
3. Legumbres y cereales integrales: La fibra favorece un buen equilibrio del azúcar en sangre.
4. Probióticos: Incluimos entre estos al yogur, el kéfir, alimentos fermentados como el chucrut y kimchi. La Kombucha es una bebida que se produce a partir de la fermentación del sustrato del té y fructosa.
5. Frutos secos y semillas: Contienen grasas saludables, y minerales como el magnesio.
¿Y qué sucede con los alimentos que promueven la inflamación?
Los azúcares refinados, las grasas trans y los alimentos ultra procesados son conocidos como alimentos inflamatorios. La inflamación crónica tiene repercusiones en los múltiples sistemas del cuerpo incluido el sistema nervioso central. Se vincula a problemas de ansiedad, depresión y fatiga mental.
¿Cómo podemos contribuir los nutricionistas a la salud mental?
La investigación sobre nutrición y trastornos psiquiátricos ha progresado desde la exploración de los efectos positivos de patrones dietéticos, hasta el uso de diversos micronutrientes para proteger la función mental.
Por otra parte, también podemos ayudar a tener (y mantener) una relación sana con la comida.
En conclusión, la alimentación no solo impacta en nuestra salud física, sino que también juega un papel clave en el bienestar mental. Nutrientes como los mencionados en esta entrada contribuyen a regular el estado de ánimo, reducir el estrés y mejorar funciones cognitivas.
Desde NOOLS, ofrecemos herramientas prácticas para que los nutricionistas podamos abordar estos temas de forma integral, promoviendo una relación saludable con la comida y cuidando tanto el cuerpo como la mente.
Gracias por leer hasta aquí.
Un abrazo,
El Equipo de Nools.
Referencias
- Boyle, N. B., Lawton, C., & Dye, L. (2017). The effects of magnesium supplementation on subjective anxiety and stress—A systematic review. Nutrients, 9(5), 429. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28445426/
- Huiberts, L. M., & Smolders, K. C. H. J. (2021). Effects of vitamin D on mood and sleep in the healthy population: Interpretations from the serotonergic pathway. Sleep medicine reviews, 55, 101379. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2020.101379.
- Mo, H., Zhang, J., Huo, C., Zhang, M., Xiao, J., Peng, J., Wang, G., Wang, C., & Li, Y. (2023). The association of vitamin D deficiency, age and depression in US adults: A cross-sectional analysis. BMC Psychiatry, 23, 534. https://bmcpsychiatry.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12888-023-04685-0
- Manzanos, I., Martino, P. L., Audisio, E. O., & Bonet, J. (2022). Vitamina D: entre el brillo del sol y la oscuridad de la depresión. Revista Colombiana de Psiquiatría, 51(3), 199–205. https://www.elsevier.es/es-revista-revista-colombiana-psiquiatria-379-articulo-vitamina-d-entre-el-brillo-S003474502030086X
- Noah, L., Pickering, G., Mazur, A., Dubray, C., Hitier, S., Dualé, C., & Pouteau, E. (2020). Impact of magnesium supplementation, in combination with vitamin B6, on stress and magnesium status: Secondary data from a randomized controlled trial. Magnesium Research, 33(3), 45–57. https://hal.inrae.fr/hal-03042129/document
- Laird, E. J., O’Halloran, A. M., Molloy, A. M., Healy, M., Hernandez, B., O’Connor, D. M. A., Kenny, R. A., & Briggs, R. (2021). Low vitamin B12 but not folate is associated with incident depressive symptoms in community-dwelling older adults: A 4-year longitudinal study. British Journal of Nutrition, 130(2), 244–252. https://www.cambridge.org/core/journals/british-journal-of-nutrition/article/low-vitamin-b12-but-not-folate-is-associated-with-incident-depressive-symptoms-in-communitydwelling-older-adults-a-4year-longitudinal-study/B1EA518340197FA07B97FF04766F6E22
- Penninx, B. W. J. H., Guralnik, J. M., Ferrucci, L., Fried, L. P., Allen, R. H., & Stabler, S. P. (2000). Vitamin B12 deficiency and depression in physically disabled older women: Epidemiologic evidence from the Women’s Health and Aging Study. American Journal of Psychiatry, 157(5), 715–721. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10784463/
- Goebels, N., & Soyka, M. (2000). Dementia associated with vitamin B₁₂ deficiency: Presentation of two cases and review of the literature. The Journal of Neuropsychiatry and Clinical Neurosciences, 12(3), 389–394. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10956574/
- Sahoo, M., Dyuthy, R., & Sahu, A. (2024). Acute psychosis as presenting symptoms of vitamin B12 deficiency: A case series. Cureus, 16(11), e74844. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11684554/
- Blom, J. D. (2024). Hallucinations and vitamin B₁₂ deficiency: A systematic review. Psychopathology, 57(6), 492–503. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39047712/
- Eberlin, M. (2021). Healthy adults with severe stress and hypomagnesaemia benefit from a combination of magnesium and vitamin B6. EFSM: Evidence for Self-Medication, 1, 210270. https://www.efsm.online/gb_en/article-overview/101/2021/healthy-adults-with-severe-stress-and-hypomagnesaemia-benefit-from-a-combination-of-magnesium-and-vitamin-b6
- Huang, T., Xie, X., & Wang, Y. (2021). Efecto terapéutico de los probióticos como tratamiento coadyuvante para el trastorno depresivo mayor. Journal of Clinical Psychopharmacology, 41(2), 186-191. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9966621
- Nguyen, T., Ho, D., & Le, M. (2020). Los efectos de los probióticos sobre los síntomas depresivos en humanos: una revisión sistemática. Nutritional Neuroscience, 23(7), 504-513. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5319175/
- Sanders, M., Merenstein, D., & Kiger, M. (2021). Los probióticos reducen el estado de ánimo negativo con el tiempo: el valor de los autoinformes diarios para detectar efectos. Psychiatry Research, 298, https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31296969/
- Dickerson, F. B., Stallings, C., Origoni, A., Katsafanas, E., Savage, C. L. G., Schweinfurth, L. A. B., Goga, J., Khushalani, S., & Yolken, R. H. (2014). Effect of probiotic supplementation on schizophrenia symptoms and association with gastrointestinal functioning: A randomized, placebo-controlled trial. The Journal of Clinical Psychiatry, 75(9), e959–e965. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24940526/

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