Un nuevo año empieza y otra vez volvemos a ver una oleada de motivación para cambiar hábitos.
Agendas abarrotadas, gimnasios llenos, objetivos para “compensar los excesos” de las fechas, las redes a rebosar de recetas “saludables” …, pero no nos pilla de sorpresa, todos ellos tienen fecha (próxima) de caducidad y una vez más, volvemos a ser testigos de cómo estos propósitos se desvanecerán tras unas semanas.
¿Qué es lo que falla? ¿Por qué decae la motivación y dejamos a un lado los nuevos propósitos a medida que avanza enero?
Aunque no dudamos que la motivación sea real, la falta de planificación, los objetivos poco realistas y las barreras de la rutina como disponer de poco tiempo, suelen llevar a la frustración y mandamos la lista de nuevos propósitos al cajón del olvido (hasta el próximo año).
Es aquí donde queremos hacer hincapié y te animamos a reflexionar con nosotras:
¿Cómo podemos ayudar a nuestros pacientes a convertir los propósitos de año nuevo (relacionados con la alimentación) en logros sostenibles?
Aquí van algunos consejitos:
- Inspíralos para que transformen propósitos ambiguos en metas claras y realistas.
Un propósito como “Quiero comer más saludable” es motivador, pero demasiado amplio. Se puede desglosar en acciones más específicas (en función de cada caso) como:- Comer dos raciones de verdura al día.
- Cocinar en casa, al menos, 3 veces por semana.
Recuérdales que los objetivos que se planteen deben seguir el método SMART, ¿lo conoces?
S – specific = Los objetivos deben ser específicos, concretos y directos; y deben poder responder a preguntas como quién, qué, dónde, por qué y cuándo.
M – measurable = Para conocer si se están alcanzando deben incluir indicadores que permitan evaluarlos, medirlos o cuantificarlos.
A – achievable = Debe ser realista, considerando las circunstancias y los recursos disponibles.
R – relevant = El objetivo debe estar alineado con las prioridades y valores personales del individuo.
T – time-based= Es esencial establecer un plazo para alcanzar la meta.
Siguiendo esta fórmula, un propósito como “Quiero comer más frutas y verduras este año” puede traducirse en “»Durante enero, voy a consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras (dos de verdura y tres de fruta). Haré la compra los sábados y cocinaré los domingos para asegurarme de tener los ingredientes necesarios, y llevaré un registro en una aplicación de seguimiento de hábitos. Evaluaré mi progreso al final del mes para ajustar mis hábitos o aumentar (o ajustar) la meta.«
¿Ves qué diferencia?
En NOOLS tienes disponibles varios recursos que pueden ayudarte a trabajar esto en tu consulta: <<Árbol SMART>>, <<La escalera de objetivos>> o <<Fórmula SMART>>.
- Hazles entender que deben priorizar el proceso, no el resultado.
Muchos pacientes se enfocan en objetivos finales como «bajar x kilos» o «tener más energía«. Oriéntalos hacia metas centradas en el proceso, como aprender a leer etiquetado, probar una nueva receta saludable cada semana o crear una rutina de compra y alimentación consciente.
Al enfocarse en el camino, el resultado llegará como consecuencia natural. - Identificad juntos los obstáculos y planificad soluciones.
Es normal que tus pacientes enfrenten barreras: falta de tiempo, estrés…
Trabaja con ellos para anticipar estos desafíos:- Si no tienen tiempo para cocinar, planificad comidas sencillas y nutritivas con antelación.
- Si suelen caer en picoteos o snacks poco nutritivos, enséñales a escucharse y a diferenciar entre alimentos que les apetecen solo para disfrutar o aquellos que necesitan tener para situaciones rápidas.
Crear un «kit de emergencia» les dará herramientas para mantenerse alineados con sus valores y metas.
Puedes utilizar herramientas como: <<Kit de emergencia>>, <<DAFONUT>> o <<ClarificACCIÓN>>, para llevarlo a la práctica.
- Celebrad cada paso.
Un error común es que los pacientes menosprecien sus “pequeños” logros.
Como profesional, motívalos a celebrar cada avance. En NOOLS cuentas con varios materiales ideales para celebrar cada logro: <<La rueda de los logros>> , <<Calendario de logros>> y <<Motiberg>>.
Enfatiza en la idea de que el cambio de hábitos es un maratón, no una carrera corta. - Identficad “errores” y reflexionar sobre los puntos de mejora.
Cuando un paciente se desvía de su propósito, puede sentirse derrotado y perder la motivación. Ayúdalo a reflexionar sin juicio:
¿Qué situación llevó a este desvío? ¿Qué estrategia podría funcionar mejor la próxima vez?
La autorreflexión fomenta el aprendizaje continuo y elimina el miedo al fracaso.
- Este último consejo es exclusivo para ti, nutri: Refuerza la importancia del placer en la alimentación.
En este punto todos sabemos que propósitos demasiado rígidos suelen fracasar porque no dejan espacio para el disfrute, entre otros motivos.
Trabaja con tus pacientes en encontrar opciones que les agraden, siempre priorizando la FLEXIBILIDAD.
Al final, ayudar a tus pacientes a cumplir sus propósitos de Año Nuevo no se trata solo de guiar su alimentación, sino de acompañarlos en un proceso de cambio que impacta su bienestar integral.
Con tus herramientas, empatía y estrategias personalizadas, puedes enseñarles que no hay objetivos demasiado pequeños ni avances que no merezcan celebrarse.
El inicio de un nuevo año es una oportunidad perfecta para sembrar hábitos que traspasen el calendario y se conviertan en parte de su estilo de vida.
Así que afrontemos este 2025 con entusiasmo y compromiso, sabiendo que el cambio no es inmediato, pero sí posible, pasito a pasito.
Un fuerte abrazo y ¡feliz año!
Griselda, María Neira y María Hidalgo

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