Pesar los alimentos para hacer una receta, a priori, puede parecer necesario.
Pero, ¿crees que las personas necesitan una báscula de cocina para mejorar su alimentación? O, por el contrario, ¿consideras que esta recomendación podría ser contraproducente para su salud?
Seas del team que seas, seguro que alguna vez te has preguntado si es realmente necesario pesar los alimentos.
Pues déjanos decirte que como casi todo en nuestro sector: DEPENDE… y que a medida que vayas leyendo el artículo de hoy puedes cambiar de opinión (¡incluso de team!).
Báscula, ¿aliada u obsesión?
Es cierto que existen planes de alimentación específicos que requieren del uso de esta herramienta. Es común utilizarla en nutrición deportiva, por ejemplo, para lograr una mejora de la composición corporal o para alcanzar ciertas marcas en el deporte que se practica.
Aun así, es importante reconocer los posibles riesgos y consecuencias de obsesionarse con el uso de la báscula, tanto en el mundo deportivo como en la población general que lo que busca es un cambio de hábitos.
Para algunas personas, la necesidad de pesar cada alimento puede generar ansiedad y una relación poco saludable con la comida; llevar a la restricción excesiva, la culpabilidad y la pérdida del disfrute de la alimentación. La obsesión por los números puede afectar negativamente la salud mental y emocional, y dificultar la flexibilidad en la alimentación.
Como alternativa a este instrumento, desde NOOLS somos fieles defensoras de las medidas caseras 🙂 Éstas no están exentas de interrogantes que estamos dispuestas a resolver…
¿A qué nos referimos con medidas caseras?
Las medidas caseras son una forma de medir los ingredientes en la cocina utilizando unidades de medida no convencionales, como tazas, cucharas y otras referencias visuales comúnmente utilizadas por el consumidor.
¿Son iguales para toda la población?
¡No!
Las medidas caseras pueden variar entre diferentes personas, dependiendo de diversos factores como el sexo, la edad, el apetito, la actividad física, los hábitos alimentarios y las preferencias individuales.
Por ejemplo, la porción de comida consumida por un niño será muy diferente a la de un adulto.
Por otro lado, la cantidad o ración de un alimento en una receta dependerá del número y la cantidad de los demás ingredientes presentes en el plato, así como del menú completo al que pertenezca.
No es lo mismo utilizar un alimento como ingrediente principal de una elaboración, que como guarnición.
¿Qué herramientas podemos usar en consulta?
Para familiarizar a los pacientes con este tipo de medidas, una herramienta muy útil son las guías visuales de porciones. Estas guías incluyen imágenes con referencias comunes, como comparaciones con el tamaño de la mano u objetos de cocinas familiares (taza, cucharada sopera, etc.).
Un material de Nools que puede serte de gran utilidad trabajar las raciones desde la flexibilidad y con medidas caseras es el <<Raciómetro>>.
Las raciones y la frecuencia de consumo de alimentos trabajan en equipo y ambas se deben tener en cuenta para conseguir una alimentación variada y consciente. Descubre en NOOLS el recurso <<Frecuencia de consumo de alimentos>>.
¿Por qué aportan más beneficios que las medidas universales?
Las medidas caseras alejan a la persona del control de cantidades, promueven la flexibilidad alimentaria al mostrar porciones aproximadas y permiten personalizar los platos según los gustos de cada persona.
En definitiva, el uso de medidas caseras aleja a los pacientes de la mentalidad dieta y les permite cultivar una relación saludable con la comida.
En esta era de recetas estandarizadas y mediciones precisas, vale la pena redescubrir la importancia de las medidas caseras. Nos conectan con nuestras raíces culinarias, nos permiten experimentar, y nos brindan una libertad creativa que nos impulsa a explorar y perfeccionar nuestras habilidades culinarias.
¿Te parecen pocos motivos?
Si se te ocurre alguno más, no dudes en decírnoslo 😉
¡GRACIAS por leernos!
Equipo NOOLS – Griselda, María Neira y María Hidalgo

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